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Un recuerdo y un adiós para el camarada Luis Bigott

Humberto Gómez García

De manera inesperada, en la nocturnidad de la madrugada del jueves 25 de febrero, sin pedir permiso, la detestada muerte entró en la casa del maestro Luis Bigott y le arrebató su fecunda vida privando a Venezuela de una figura extraordinaria no sólo en el plano del pensamiento intelectual sino los muchos aportes que hizo a la pedagogía libertadora y emancipadora y sus aportes en la lucha política por la transformación de Venezuela.

De Luis Bigott se pueden decir tantas cosas que llenaríamos varios libros, pues la intensidad de su rica y multifacética vida, da para escribir una sustanciosa biografía a la que deberemos abocarnos los que cultivamos ese género.

Cuando el pasado 28 de febrero lo vimos por última vez para darle el adiós postrero el caleidoscopio de la memoria se devolvió al pasado a aquellos momentos en los que la vida nos puso en el mismo camino. Por supuesto ambos fuimos militantes comunistas y eso nos llevó al enfrentamiento a aquel cruel, perverso y asesino de Rómulo Betancourt y su nefasto partido AD. La lucha clandestina, la lucha armada urbana, enfrentar en las calles a las bandas paramilitares de un sicario adeco de apellido Soto Socorro, la banda llamada paramilitar conocida como la Cobra Negra.

Luis Bigott se destacó en las luchas estudiantiles de la UCV, enfrentó la brutal y criminal invasión al recinto autónomo cuando el expresidente Caldera allanó con tanques de guerra y unidades militares a la rebelde e izquierdista universidad en 1970 para tratar de cortar el proceso de Renovación Académica, produciéndose una represión en masa, el apresamiento, la tortura e incluso asesinato de estudiantes universitarios. A esa brutalidad se enfrentó Luis junto a la vanguardia revolucionaria de entonces.

Se abocó en años posteriores a la docencia en la Escuela de Educación de la UCV de la que fue elegido Director en varias oportunidades. Pero no era un académico acartonado sino un subversivo de la palabra y de la concepción de la enseñanza donde la prioridad fuese el pueblo. Su compromiso con la pedagogía crítica, la educación popular y emancipadora se plasmó en textos de profunda fortaleza investigativa y revolucionaria. Su producción intelectual es bastante extensa destacándose algunas de gran relieve como “Pedagogía de la descolonización”, “Investigación alternativa y educación popular en América Latina”, “¿Qué es el educador intercultural”, “Temas de Historia de la educación venezolana”, “Redes Socio-Culturales (Investigación y Participación Comunitaria), “Historia del bolero”, y muchas obras más que se nos escapan en este momento.

Luis Bigott, Luis Cipriano Rodríguez y yo fuimos de los que sin ambages apoyamos la insurgencia del Comandante Chávez del 4 de febrero de 1992. Formamos parte de aquel inmenso torrente popular que se desbordó en Venezuela después de la victoria política de aquel febrero rebelde y en donde Chávez emergió con inusitada fuerza y liderazgo indiscutible, así nos reencontramos cuando en 1998, ya siendo Hugo candidato del pueblo, conformamos el Frente Constituyente de la Cultura. Estaba allí un incomparable núcleo de voluntades, patriotas y revolucionarios de primerísima categoría, pudiéndose destacar a Pedro Duno, José Rafael Núñez Tenorio, Luis Cipriano Rodríguez, Federico Brito Figueroa, Gerónimo Pérez Rescaniere y su esposa Lourdes Manrique y muchos y muchas más que nos abocamos a construir, después de diversos debates y discusiones sobre el hecho cultural, las líneas maestras del Programa de Gobierno del futuro presidente Chávez. El comandante recibió aquella propuesta con alborozo y emoción y nos felicitó a todos por el esfuerzo realizado. Se quedó realmente sorprendido por la profundidad, coherencia y espíritu venezolanista y nuestroamericano del material presentado.

En 1994 en La Guayra se realizó un importante curso para Promotores Culturales impulsado por el entonces Conac, su dirección de Desarrollo Regional, que dirigía la gran amiga Judith Villamediana, en la Escuela de Animación Cultural ‘Illia Rivas de Pacheco’, con el apoyo académico de la Universidad Bicentenaria de Aragua. Una plantilla de profesores de lujo impartió el primer semestre del curso, destacándose Luis Bigott, Jesús Chucho García, Rubén Cantillo, Alberto Soca, Miguel Ángel Lovera, Efraín Valenzuela.

Luis Bigott se destacó por sus amplios conocimientos sobre el tema cultural. Fue un momento propicio para nuestro reencuentro y el intercambio de impresiones sobre la situación del país después de los sucesos de febrero de 1992. Terminado el curso continuamos con nuestra relación personal y política y la participación en diversas jornadas de lucha política y cultural en la Cuarta República hasta llegar al año 1998, año clave y estratégico para el desarrollo de la política revolucionaria que se concretó con el triunfo del Comandante Hugo Chávez a la presidencia de la República el 6 de diciembre de ese año.

Nuestro bolivarianismo y chavismo militante nos acercó nuevamente y así formamos parte del Frente Constituyente de la Cultura al cual nos invitó a participar el propio comandante. Ese fue sin duda para nosotros y todos los participantes un momento estelar donde nos dimos por entero para presentar una propuesta de avanzada cultural. Por esos días el comandante Chávez me había puesto la tarea de escribir un libro sobre el acontecer político de aquel año en artículos de opinión. Así me aboque a aquella empresa que incluía un esbozo biográfico sobre la vida del Comandante. Trabajé duro y al final concluí el libro que titulé: “Hugo Chávez Frías: del 4 de Febrero a la V República”, prologado nada más y nada menos que por el prestigioso profesor Luis Cipriano Rodríguez, que se la comió con aquel ensayo.

Luis Bigott cuando vio el libro se puso contentísimo, igual otros compañeros y compañeras del FCC. De inmediato propuso: “¡Hay que bautizarlo, yo le hago la presentación!”. Y así se hizo, lo presentamos en la Parroquia Universitaria de la UCV, contamos con la presencia del Padre Jesús Gazo, la profesora Eva esté, Marelys Pérez Marcano, la esposa de Núñez Tenorio, Chela Vargas Medina y otros camaradas. Las palabras de Luis fueron muy emotivas pero de gran contenido político, recuerdo que dijo: “Este es el primer libro que se escribe en Venezuela sobre el comandante Chávez, su gesta libertaria y la lucha de nuestro pueblo que contribuirá a esclarecer las razones de esta lucha”. Premonitoriamente dijo: “Como el Comandante Chávez ganará el 6 de diciembre, este libro de Humberto será un libro de historia de este período y guía para nuestro pueblo”.

No sé exactamente cuando llegó Luis Bigott a la UBV y se encargo del Vicerrectorado, creo que fue hace unos 3 años. Al llegar me llamó, yo era el Coordinador de Ediciones y Publicaciones y Director de la Imprenta Universitaria. Fue un grato reencuentro, actualizamos algunos temas que quedaron pendientes y me pidió formar parte de una especie de Consejo Asesor en donde hice algunos aportes.

La muerte nos arrebató un gran hombre, un gran revolucionario, un insigne educador y un importante teórico de la Pedagogía Emancipadora al nivel de los grandes educadores y revolucionarios de América, que han hecho –y hacen– importantes y significativos aportes. Su recuerdo, sin dudas, será imperecedero, desde nuestra filosofía humanista Luis Bigott no ha muerto como no murió el Comandante Chávez, su obra sigue presente y con ella sus creadores.

Desde aquí te despido querido amigo, continuaremos tu legado revolucionario.

(30/03/16) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola) (revistacaracola.com.ve)

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