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OPINIÓN/ Luisa ¿la loca?

Por Humberto Gómez García

El dirigente del Psuv Pedro Carreño introdujo una solicitud ante el TSJ de una experticia para determinar el estado de salud mental de la señora Luisa Ortega Díaz pues considera que las actuaciones de la Fiscal son de una persona con insania mental, vale decir está loca, se le aflojó un tornillo, le patina la azotea, expresiones todas del más genuino uso popular.

¿Pudiera pensarse, en rigor, que la ciudadana Luisa Ortega esté desvariando, cometa desatinos en su conducta, esté angustiada y presa de un creciente estrés por la lucha aguda lucha de clases que desde los sectores de la oligarquía, de la burguesía financiera e incluso desde instancias del gobierno norteamericano como el Comando Sur, el Departamento de Estado, la CIA o la Embajada gringa, se impulsa contra los sectores populares desde hace tres años tratando de sacar del poder del Estado al Presidente Maduro?

¿La angustia de la doña Luisa Ortega tendrá que ver, por ejemplo, con el compatriota que fue quemado vivo, o el que se le reventó el cohetón  y lo destrozó, quizás por los 200 niños del preescolar de la Misión Vivienda a punto de morir asfixiados junto a sus madres, sería quizás por los mil trabajadores de esa humanista Misión acorralados por los terroristas con su guerra piromaníaca? ¿O será por los niños de los maternales de Coche o de San Antonio de los Altos que también casi mueren asesinados por los terroristas, por las bandas paramilitares, mezcla de paracos, hampa común y diputados derechistas?

¿Le herviría el corazón de rabia e indignación la guerra bacteriológica, las bombas no Molotov sino de pupú, para decirlo decentemente, que les lanzan a los estoicos y abnegados Guardias y Policías Nacionales que pacientemente tratan de evitar un mayor desbordamiento de unos marchistas nada pacíficos, delirantemente fascistas, por lo regular drogados con las drogas más fuertes, y aguantan tamaña humillación sin responderla?

Pero qué digo, ¿no será que esas terribles fuerzas y tormentas mentales que la atacan y tocan al extremo la sensibilidad de una mujer superior –que dicen por ahí le “ofrecieron” la presidencia de la República, cualquier cosa– que se estremece cuando ve el video del joven negro, o choro, o chavista que fue condenado a muerte por sus irracionales congéneres que siguieron las órdenes de sus “superiores”, o sea Lilian Tintori, Capriles, Guevara, Borges, Pizarro, fue asesinado de la manera más cruel y horrorosa y eso le llegó al alma?
Pero el sumun de esa barbarie, que por su puesto ella no admite como tal, y no lo ha criticado como sí lo hizo claramente cuando las guarimbas del 2014, se ha hecho precisamente la loca, pero algo que tal vez si le ha llegado por unos instantes al fondo de su corazón de madre es ver niños traídos a las filas terroristas por la demente de Lilian Tintori y Radonski, Pizarro, Blanco, Guevara, Leopoldo López –eso es público– de 8, 10, 12, 15 ó 17 años no sólo lanzando bombas Molotov, disparando bazookas “caseras” contra la Guardia Nacional Bolivariana, explosivos Binladen, chopos con metras a los que también le ponen clavos, pedazos de cabillas, explosivos letales que, por falta de experticia, le explotan y matan como acaba de ocurrir con Neomar Lander, aunque el verdadero criminal, su asesino fue el diputado Pizarro que le proporcionó el armamento, y que corriendo hacia adelante, gritó “fue el gobierno, fue la Guardia”.

En fin ¿está en sus cabales la señora Luisa Ortega Díaz que dio ese terrible salto al vacío, saltó la talanquera con un envión que envidiaría la mejor garrochista o atleta de salto largo? Atrás quedó una vida de luchas populares cuando fue revolucionaria, el amor de un pueblo que la respetaba. ¿En qué momento cambió, se quebró –o la quebraron los agentes norteamericanos–? ¿Cuánto de todo eso era mentira que condenando en el discurso la violencia, por ejemplo, a la guarimba del 2014 pero no se atrevió a imputar a la fascista María Malinche Machado que ha conspirado –y conspira– abiertamente, sin el menor recato, o Capriles, para sólo mencionar dos traidores a la Patria que hace rato deberían estar presos; el mismo caso de López que fue condenado a una pena menor cuando es el responsable de los 43 muertos de las guarimbas que él organizó y de la insurrección de la clase media bautizada como “la salida”?

Hoy la Fiscal Luisa Ortega Díaz, con su inclinación abierta y descarada hacia la derecha política, dejó al país sin justicia, se impuso la más abyecta de las impunidades y una abierta y sistemática violación de la Constitución Bolivariana, eso exacerba no al guarimbero ramplón, al terrorista de abajo, a la “tropa”, esa que ahora conforman los muchachos y niños comprados, mercenarizados, los terroristas integrantes de las bacrin, los paracos, es lo que estaban esperando los dirigentes fascistas de voluntad (im)popular, primero (in)justicia, de AD, etc., y hasta los jefes del Comando Sur norteamericano y la CIA, el paramilitarismo colombiano que dirige el Capo Uribe, para arreciar el crimen, los asesinatos, la destrucción, baste ver lo que ocurrió en Chacao el lunes, la destrucción no pudo ser mayor. Necesitan esa violencia focalizada pero activa, total hay impunidad que deja la Fiscalía, además no hay voluntad en los organismos competentes para arrestar a los Alcaldes de Chacao, Baruta o Sucre que incumplen sus funciones de velar por la paz pública de los residentes para frenar esa barbaridad y la estimulan y apoyan.

Cada vez que la señora Ortega habla ante los micrófonos, en su diatriba histérica contra el Tribunal Supremo o la Asamblea Nacional Constituyente, discurso estudiado, fríamente calculado en su carga de falsedades, mentiras y maldad, con un leguleyismo para confundir a la población digno de mejor causa, donde lo evidente es que busca crear el caos y, como dije, cada vez que habla arrecia la violencia de grupos minoritarios que están de capa caída. El objetivo no son ni siquiera los magistrados, sino el derrocamiento de Nicolás Maduro.

Luisa Ortega destapó la caja de los demonios, ¿estará preparada para lo que de allí saldrá, estará consciente del inmenso daño que está haciendo y de las poderosas fuerzas que la van a enfrentar?
Vamos a ver qué dice el TSJ de la solicitud del diputado Carreño de relevar de su alto cargo a la Fiscala por insania mental.

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