Últimas Noticias
Home / Opinión / GRITO LLANERO/¡Barinas!
barinas

GRITO LLANERO/¡Barinas!

Pedro Gerardo Nieves

Barinas, mi pueblo, mi linda Barinas a la cual le canta Eladio Tarife ha sido herida, mancillada y violada en su pureza de tierra llanera caminos de palma y sol.

Así, con un guayabo grande, tristísimo, andamos los llaneros y llaneras porque se han metido con un pedazo de piedemonte y llano que, ¿quién lo duda? llevamos guardado en nuestros corazones y exhibimos con orgullo en cualquier lugar del mundo.

(¡Somos de Barinas! decimos con una sonrisa ancha como la sabana mientras abrimos nuestros brazos en señal de humilde amplitud y reímos sonoramente dando gracias a quien nos hizo nacer en esta tierra).
Con estupefacción, los hijos e hijas de Barinas, vimos lo que nunca pensaríamos que íbamos a ver: nuestra ciudad saqueada, destruida y maltratada por hordas del fascismo que cosecharon con terror la siembra de odio que siempre tienen plantada.

Venidos de otras tierras, tenebrosos heraldos negros vulneraron nuestro modo de vida y sembraron cizaña y maldad. Todo era llanto y crujir de dientes sobre una tierra dolida que era, a su vez, víctima de la mandíbula hincada de la mentira en su carne.

Los barineses, los paisanos de Alberto Arvelo Torrealba, de Enriqueta Arvelo Larriva, del viejo sabio Ruiz Guevara, de Orlando Araujo, de El Cubiro, de Antonia Volcán, de Eladio Tarife, de Anselmo López, de Guillermo Jiménez Leal, del bachiller Elías Cordero, de Rafael Ángel insausti, del profesor Eufracio Ramos, del Comandante Eterno Hugo Chávez y de otro chorrerón de gente buena, definitivamente, no somos así.
Fue una maldad traída por aves de mal agüero de otras tierras. Una mala semilla de otros pueblos que enquistados en nosotros impusieron prácticas terribles y criminales. Fueron sacerdotisas del odio y fariseos del engaño que, apercibidos de las 30 monedas que siempre paga la traición, volvieron sus armas contra nosotros y trataron de humillarnos en nuestra buena fe y nuestra pureza.

Es el barinés, el natural originalito, un ser humano excepcional que no conoce de la mala fe y que hace de la amistad y la solidaridad una profesión permanente. Es el barinés un poeta que canta a la vida, que es su llano, y canta al amor con que mira todas las criaturas de la creación. Es Barinas una madre llanera que espanta los zancudos a sus hijos predilectos mientras toma guarapo soplaito y echa cuentos de aparecidos en las noches oscuras.

Por eso aún no podemos entender cómo algunos malos hijos de Barinas, contaminados por bárbaros de otras latitudes, se volvieron unos monstruos que causan pavor y que merecen la espada implacable de la justicia.

Pero se quedarán con las ganas de hacer daño, porque hoy Barinas renace, más fuerte que nunca. Y es que todos llevamos un avío de valentía para enfrentar a los diablos. Por eso hoy reconstruimos lo dañado y asumimos el dolor causado como una enseñanza inolvidable. Nos encontraremos en la fiesta de la vida que es la reconstrucción de nuestro terruño, secaremos nuestras lágrimas y sonreiremos en cada niño que corre por la sabana o es paseado a caballo o en carretilla entre nuestros terronales.

Haremos una casa grande con nuestra barinidad y llevaremos a ella a los mejores hijos e hijas de nuestra tierra. Seremos grandes como pueblo porque somos humildes de corazón y gigantes en bondad. No habrá maldad que no podamos vencer porque tenemos la fuerza de la razón y la pasión de nuestra Patria.
Somos para siempre Barinas, fuerza descomunal y noble de llano, por ahora y para siempre.

Fuente Cuatro F

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*