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El Socialismo es el único camino para la Paz

Por Adán Chávez Frías

La escalada imperialista contra Venezuela pretende abrir frentes de conflictos diplomáticos, con la intención de generar confrontaciones directas con Colombia y la República Cooperativa de Guyana; es la ya denunciada “Operación Tenaza”, que es parte del guión golpista para destruir la Revolución Bolivariana.

Ante esta amenaza, el Gobierno Bolivariano y el Alto Mando Político Militar de la Revolución, han mantenido una postura en defensa de la paz nacional y hemisférica. Así lo demuestran los esfuerzos de nuestra diplomacia bolivariana, sustentada en el concepto del Comandante Eterno Hugo Chávez, de un mundo pluripolar y multicéntrico, que han logrado revertir los vientos de guerra, aupados desde el Norte, al propiciar el diálogo directo y transparente con los presidentes de Colombia y Guyana.

Los resultados de los encuentros Maduro-Santos y Maduro-Granger, llevados a cabo a solicitud de Venezuela, que han devenido en el retorno de los embajadores y en la apertura de una agenda para la resolución por la vía del diálogo de las diferencias entre los gobiernos, constituyen la prueba más fehaciente del carácter pacífico y democrático de nuestra Revolución Bolivariana.

La gran mayoría de las venezolanas y los venezolanos, desde hace 16 años, con el Comandante Eterno Hugo Chávez a la cabeza, demostramos lo que queremos como pueblo: construir nuestra Revolución en Paz.

Al escenario de la guerra no queremos llegar jamás. Pero que no se equivoque el imperialismo norteamericano, porque si se les ocurriera invadirnos militarmente, nos encontrará rodilla en tierra defendiendo el suelo sagrado de la Patria y las conquistas de nuestro Socialismo Bolivariano. En esta nueva época, no podrían con este pueblo, que tiene en sus venas sangre de guerreros y guerreras, de libertadores y libertadoras; un pueblo dispuesto a hacer lo que sea necesario para seguir defendiendo nuestro derecho a la paz.

Por ello, insistimos en nuestro llamado a quienes nos adversan, pero tampoco quieren la destrucción del país, a seguir rechazando las actitudes apátridas de los que de manera irresponsable, sólo por oponerse al presidente obrero Nicolás Maduro, se colocan del lado de los agresores, pensando que con una guerra entre hermanos se acabaría el chavismo. Debemos recordarles que ellos mismos sufrirían las dramáticas consecuencias, el horror, la muerte, en un hecho de esa naturaleza. Las bombas, los misiles, no distinguen quiénes son chavistas y quiénes no. Todos y todas sufriríamos los terribles efectos de una guerra; y es por eso que la inmensa mayoría del pueblo consciente, chavista y no chavista, está en contra de las pretensiones belicistas del imperio y sus aliados.

Mientras el Gobierno Bolivariano continúa en la ofensiva para mantener la paz, superar los problemas, derrotar la guerra económica y llevarle bienestar al pueblo, realizando notables esfuerzos pese a la baja de los precios del petróleo, continúa el boicot de parte del empresariado nacional, de la burguesía importadora, que se empeña en alterar los precios justos que fijan nuestras leyes. Porque debemos estar claros compatriotas, la escasez, el acaparamiento, la inflación inducida, sólo buscan desestabilizar la nación.

Sólo en paz podemos alcanzar la optimización de nuestro aparato productivo, sólo en paz podemos superar las dificultades económicas que hoy tenemos, y avanzar hacia nuestro desarrollo como país, como potencia suramericana. Y el único camino para poder seguir en paz, como nos legó nuestro líder eterno, es el Socialismo.

Apoyamos la valiente intervención del presidente obrero Nicolás Maduro en la jornada de trabajo de esta 71 Asamblea de las Naciones Unidas, donde recordó a los líderes del mundo, que para alcanzar la paz y el desarrollo, debemos superar la desigualdad engendrada por el capitalismo y por tanto, si queremos hacer de la tierra nuestro hogar común, la Humanidad debe plantearse un nuevo modelo económico y social, y de relaciones de poder en equilibrio, para los próximos tres lustros.

Escuchando a su hijo, el presidente obrero Nicolás Maduro, es imposible, no recordar al Comandante Eterno Hugo Chávez Frías, un 20 de septiembre, hace 9 años, en el mismo escenario, en Nueva York, cuando se atrevió a decir desde el corazón financiero del capitalismo salvaje y atroz, que olía a azufre y que el presidente gringo era el diablo.

Si la Organización de Naciones Unidas (ONU), no realiza verdaderas acciones concretas para que las potencias que causan las guerras y la explotación en el mundo cesen en su posición belicista, no habrá verdaderamente paz en el planeta. Los gobiernos y pueblos del mundo debemos continuar trabajando incansablemente por lograr ese propósito.

El Comandante Chávez, con su pensamiento universal y visionario, denunció ante la opinión pública internacional la necesidad de un cambio en la correlación de fuerzas en el ámbito mundial. Que hoy en día se esté cuestionado el rol de la ONU en el reordenamiento del sistema mundo, es un logro y una necesidad, que hace casi una década, sólo el Comandante Chávez se atrevió con coraje y valentía a demandar.

Todo el apoyo al presidente obrero Nicolás Maduro, hijo de Chávez, a cerrar filas con él, todas y todos; ahora más que nunca, lealtad absoluta al legado de Chávez.

Respaldar a Maduro es respaldar la paz, porque el Alto Mando Político Militar de la Revolución Bolivariana, está trabajando para y por la paz. El legado de Chávez, es el Socialismo Bolivariano, es la paz permanente y duradera para la felicidad del pueblo, y el futuro de las generaciones.

Junto a nuestro presidente obrero Nicolás Maduro, al frente del Gobierno Bolivariano; con Bolívar y Chávez, líderes morales, espirituales e ideológicos de la Revolución Bolivariana, haremos posible el sueño de una Patria Justa, Socialista, Igualitaria, Próspera y en Paz.
¡Viva Chávez!

¡Viva Maduro¡

¡Viva la Revolución Bolivariana¡

¡Viva la Paz¡

Barinas, lunes 28 de septiembre de 2015

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