Últimas Noticias
Home / Opinión / Columnas / Clodovaldo Hernández / Cuatro lecturas rápidas del 30-J

Cuatro lecturas rápidas del 30-J

Son muchas las observaciones que pueden surgir de la jornada dominical de elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), pero, de primera pasada, veamos cuatro de ellas.

Clodovaldo Hernández

Constituyentismo vs hegemonía

p4f1

Al observar las histéricas posturas tomadas sobre la ANC por Estados Unidos, la Unión Europea (y varios de sus países miembros, por separado) y las naciones alineadas con el imperio en Latinoamérica, hay que llegar a la conclusión de que se trata de algo más que simple afán de meterse en asuntos ajenos.

Antes de la elección, estas naciones hicieron llamados y lanzaron amenazas para que se abortara el proceso. Luego de los comicios, han continuado las declaraciones con el ritornelo de que no reconocerán la ANC como autoridad democrática en Venezuela.

No se trata solo de unos gobiernos que han decidido involucrarse en un asunto interno de un tercero, sino de que las camarillas que ejercen la hegemonía capitalista en el planeta y en cada una de esas naciones están poniendo sus barbas en remojo.

Los poderosos del mundo y de cada uno de estos países se rebelan contra lo que consideran una amenaza a su propio dominio. Tanto las fuerzas corporativas que reinan en EEUU como las oligarquías que gobiernan las otras naciones saben que si la idea de invocar al poder originario, como lo ha hecho Venezuela, anida en sus propios pueblos, se verán en verdaderos apuros.

Subestimar es malo (para el que subestima)

p4f2

Cuando se observan las reacciones de los voceros opositores y de los medios de comunicación a su servicio respecto a lo ocurrido el domingo, se repite una vieja sensación: subestiman al pueblo revolucionario, niegan que exista, lo invisibilizan, lo borran.

Eso, sin lugar a dudas, da rabia. Pero cuando se analiza con la mente fría lo que esas actitudes significan, cualquiera puede arribar a la conclusión de que no perjudican al pueblo subestimado, sino a los factores que pretenden menospreciarlo.

A la hora de sacar las cuentas, subestimar es malo, pero no para el subestimado, sino para el que subestima. Esa es, tal vez, una de las razones por las cuales la Revolución Bolivariana se mantiene en el poder luego de más de 17 años: ha contado con una oposición subestimadora, que siempre ha pretendido negar las realidades a las que se enfrentan. Subestimaron al comandante Chávez y este siempre los venció. Han subestimado (tal vez hasta de peor manera) al presidente Nicolás Maduro, y siguen sin verle luz. Y, siempre, han subestimado al pueblo bolivariano, incluso cuando –por la vía de los votos- les mete una pela.

El Efecto Poliedro

p4f3
Otra de las características de la dirigencia opositora (extensiva a buena parte de la militancia) es la de no querer interpretar las señales que salen desde su propio seno. En el caso de este domingo, una de esas señales fue la masiva movilización hacia el centro de contingencia electoral del Poliedro de Caracas de personas de los municipios sometidos por las fuerzas violentas

Como de costumbre, los dirigentes y “analistas” opositores pretendieron restar importancia y hasta ridiculizar lo sucedido, pero la verdad es que deberían considerarlo con mucho detenimiento, pues se trata de una demostración de que, contrario a lo que siempre han creído, no todos los habitantes de esas zonas son opositores ni están dispuestos a dejarse sojuzgar por las presiones sociales ni por amenazas de corte ya claramente terrorista. Más les valdría ponerse a pensar con serenidad en lo que significa el Efecto Poliedro.

Voto castigo al revés

p4f4

En la misma onda del Efecto Poliedro, pero desde el otro lado del espectro político, a las fuerzas revolucionarias les vendría bien reflexionar acerca del extraño fenómeno ocurrido el domingo, al que podríamos llamar “el voto castigo al revés”.

Regularmente, el voto castigo se da contra los gobiernos. El ejemplo más duro que le ha tocado a la Revolución Bolivariana fue el 6 de diciembre de 2015, cuando el pueblo castigó a los candidatos chavistas a la Asamblea Nacional por los efectos devastadores de la guerra económica propiciada por la oposición, y por los errores y omisiones del gobierno.

Con año y medio más de inmisericordes maltratos a la población en general, y en particular a los más pobres, era de esperarse que el voto castigo se expresara con mayor fuerza, en este caso, mediante la abstención. Pero ocurrió que, al contrario, mucha gente salió a votar para castigar a la oposición por sus desmanes de los últimos cuatro meses y por su evidente participación en la guerra económica durante más de cuatro años.

El chavismo debe valorar muy especialmente esta conducta del elector que ejecutó el voto castigo y entender que es un segmento volátil. Es muy probable que buena parte de quienes castigaron al gobierno en 2015 hayan castigado el domingo a la oposición. Entonces, se trata de compatriotas que deben ser conquistados realmente por la Revolución, más allá de las veleidades de las pequeñas venganzas electorales.

Fuente Cuatro F

 

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*