Últimas Noticias
Home / Noticias / Tropezar dos veces contra el mismo poste

Tropezar dos veces contra el mismo poste

Carlos Machado Villanueva

11/02/2016

Venezuela vive por estos días una intensa confrontación verbal entre la oposición derechista y las fuerzas chavistas en el gobierno, la cual cabalga además sobre una grave situación de escasez de alimentos y medicinas que, inducida o no, como denuncian los segundos, requiere prestarle la mayor atención sí es que como se dice por estos lares “no se quiere tropezar dos veces con el mismo poste”.

No hay día en que los medios de comunicación, sobre todos los privados -¿no es sospechoso a caso? -, pero también los públicos caen  en ello, no reflejen este clima de crispación.

Es difícil saber, sin una rigurosa y debida investigación de opinión, cuál es el efecto que provoca tal situación en la psiquis del receptor de mensajes. Aunque hay unos microambientes, o micro entornos, donde hay signos visuales que permiten hacer juegos de especulación.

El vagón del Metro de Caracas es uno de estos. A cualquier hora del día, por estos días, no es extraño observar personas que bolsas plásticas en mano buscan desesperadamente un asiento para posar un cuerpo visiblemente agotado por tantas horas de pie en una cola frente a un supermercado .

Si por casualidad ésta entabla conversación con su acompañante, incluso si este es casual, la misma gira siempre sobre lo cada vez más difícil que resulta para ambos conseguir el producto de primera necesidad  demandado, llámese alimento, artículo de higiene o medicamento.

Si se continúa con el ejercicio especulativo, y se afina el oído, lo más seguro es que  las conversaciones entabladas entre pasajeros, giren en torno a todo menos al tema político. Por lo que una persona que entre de pronto a vagón y haga un comentario político en voz alta sobre sus preferencias políticas, recibirá posiblemente una clara indiferencia como rspuesta, cuando no un “porqué no te callas” como el que el Rey  asesinaelefantes, Juan Carlos de España, le espetó en una cumbre presidencial al para entonces presidente Hugo Chávez, pretendiendo ridiculizarlo.

Vemos pues cómo esa Venezuela donde un hombre logró interesar a tirios y troyanos por el tema político, este ineterés desaparece paulatinamente también día a día. El espacio guardado en la psiquis ciudadana  para el diálogo en torno al proceso político abierto por Chávez aquel 4 de febrero de 1992, parece languidecer. Mucha gente prefiere pues meterse en su burbuja aislante de la realidad.

Sumémosle a ello otros signos en el vagón, como pudiera ser la proliferación cada vez mayor,   no menos extraña,  de personas en situación de calle pidiendo limosnas, incluso algunas con pústulas mal olientes, o en el mejor de los casos, con deformaciones físicas no menos lacerantes; u aquel otro de más reciente data y también in crescendo: el del buhonero metro-andante que recorre de un extremo a otro el tren completo ofreciendo su mercancía  con su particular  jerigonza.

Todos estos signos, entonces sí – sin que se requiera investigación de opinión alguna- pudiesen conducir  a la conformación de un contundente mensaje en la psiquis colectivas: “Con este socialismo bolivariano no necesito capitalismo salvaje alguno, compadre”.

Ahora que se nos vienen las elecciones regionales a final de 2016, ya a la “vuelta de la esquina”, si se mantuviese la estrategia comunicacional, escuchada con mucha frecuencia, de que la lucha de los bolivarianos es por evitar que “regrese el capitalismo”, creo que habrá un nada agradable “encuentro” “con el mismo poste” aquel.

2 comentarios

  1. Creo que has dado en el blanco.. mejor apuntado imposible.

  2. Saludos de acuerdo con la camarada Mary, excelente articulo

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*