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En Venezuela hallan células madre formadoras de hueso en lesión ósea incurable

El tejido utilizado para el exitoso experimento pertenece a un paciente con seudoartrosis congénita de la tibia, y la  Unidad de Terapia Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) publicó el estudio de caso de un niño de dos años de edad

29 oct.- Aun cuando la recomendación estándar ofrecida por los médicos traumatólogos ante la seudoartrosis congénita de la tibia, es la cirugía o amputación del miembro, al impedir esta enfermedad la formación de hueso, ya  existiría en Venezuela una solución menos traumática para el paciente gracias al más reciente hallazgo de la Unidad de Terapia Celular (UTC) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic),

De acuerdo con un artículo publicado en la revista The Anatomical Record -órgano oficial de la American Association of Anatomists-, la UTC del Ivic demostró por primera vez que, en condiciones in vitro, el tejido proveniente de la lesión afectada con dicha enfermedad contiene células madre capaces de formar hueso y sanar defectos óseos.

El estudio fue realizado a partir de una biopsia obtenida de un niño de dos años de edad proveniente de la ciudad de Valencia, estado Carabobo. El bebé nació con el trastorno y fue diagnosticado mediante examen clínico y radiografía convencional, aprobados por el Comité de Bioética del Servicio de Traumatología del Hospital Universitario de Caracas.

Los análisis iniciales de la lesión no mostraron la presencia de células madre formadoras de hueso. Sin embargo, “después de un mes de cultivo en el laboratorio, se evidenciaron células madre estromales mesenquimales formadoras de tejido óseo”, informó la autora principal de la investigación,  Dylana Díaz-Solano.

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Observación pionera

La seudoartrosis congénita de la tibia es una enfermedad hereditaria de incidencia relativamente baja (de apenas 1 por cada 250.000 personas). Normalmente se manifiesta en el primer año de vida y viene acompañada de la curvatura anormal de la tibia -ese hueso largo que se encuentra en la parte anterior e interna de la pierna, debajo de la rodilla-, incrementando el riesgo de fracturas espontáneas al momento de aprender a caminar.

Diversos laboratorios del mundo han tratado de descubrir la razón por la cual ese proceso ocurre. ¿Acaso las células ubicadas en el sitio de la lesión son capaces de generar células formadoras de hueso (osteoblastos)? Para sorpresa del equipo científico de la UTC del Ivic, la respuesta fue positiva.

Las células provenientes de la lesión con seudoartrosis congénita de la tibia sí poseen la capacidad de producir hueso fuera del organismo. Entonces, ¿por qué no lo hacen como deberían? Los investigadores sugieren que ciertos factores asociados al microambiente de la lesión le impiden reparar esa malformación por sí mismo.

“Con microambiente nos referimos al sitio donde está ocurriendo el proceso. Debe estar sucediendo algo fuera de lo normal para que las células no funcionen correctamente dentro del individuo, pero sí lo hagan en el laboratorio (in vitro)”, explicó la coautora del artículo, Olga Wittig.

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Asimismo, los resultados demostraron que las células extraídas del sitio de la lesión contienen células madre estromales mesenquimales con el mismo comportamiento de las obtenidas de la médula ósea de individuos sanos.

Durante una intervención quirúrgica que se realizó con el fin de corregir la deformación del hueso del niño, se extrajo una muestra de tejido, la cual fue procesada en la UTC del Ivic para efectuar estudios microscópicos y obtener células para cultivos, “lográndose demostrar que estas muestras contenían células madre formadoras de hueso”, afirmó Wittig.

El grupo de la UTC del Ivic plantea continuar las investigaciones que permitan conocer los factores que inhiben la formación de hueso en esta inusual patología.

De interés

Las células madre son capaces de dar origen a todas las células de nuestro organismo. Estas se clasifican en totipotentes, pluripotentes, multipotentes y unipotentes.

Las totipotentes tienen la capacidad de generar un individuo completo; el cigoto (producto de la fecundación del óvulo por el espermatozoide) es el ejemplo por excelencia.

Las pluripotentes son capaces de generar células de las tres capas embrionarias (endodermo, mesodermo y ectodermo). Las multipotentes pueden formar células de una de las tres capas embrionarias; por ejemplo, las mesenquimales forman células del mesodermo, entre las cuales se encuentran los osteoblastos o células formadoras de hueso.

Finalmente las unipotentes son aquellas que pueden formar un único tipo de célula; es decir, de piel, músculo, entre otras.

En la Unidad de Terapia Celular (UTC) del Ivic se realizan tratamientos experimentales de regeneración de hueso en pacientes con seudoartrosis, obteniendo osteoblastos y células endoteliales (formadoras de vasos sanguíneos) a partir de células madre estromales mesenquimales provenientes de la medula ósea de los propios pacientes. Actualmente, tiene la capacidad de atender hasta 40 casos al año.

Además de Dylana Díaz-Solano y Olga Wittig, en la investigación también participaron José Cardier, jefe de la UTC del Ivic; y José D. Mota, del Instituto de Anatomopatología de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

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