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El mundo con Trump en el año 2017

Wim Dierckxsens, Walter Formento

ALAI AMLATINA, 17/01/2017.- El triunfo inesperado de Trump produjo también algunas reacciones sorpresivas del “mercado”. Esto se manifiesta en parte, en que los inversionistas asumen mayores riesgos en sus compras de activos (acciones) en vez de bonos y que compran dólares vendiendo otras monedas e incluso oro. Este comportamiento sucede porque el presidente recientemente electo ha afirmado que implementará políticas de inversión en infraestructura y aplicará recortes tributarios para fortalecer la producción. Si prosigue en este plan, conducirá también a mayores déficits fiscales, y tasas de interés en alza en los EUA (Estados Unidos de América).

El aspecto global de la re-calibración de los “mercados” se centra en las tentaciones de invertir en dólares a costa del euro y el yen, ya que ambos están aún atascados en tipos de interés más bajos y hasta negativos. Los flujos de capital, obviamente, favorecen al dólar que repunta en el mercado a costa del Euro y el Yen. Lo cual podría significar una nueva gran crisis bancaria en la Unión Europea y su ingreso en un eventual proceso que debilita su unidad estratégica, hecho que no dejaría de tener un sabor a triunfo para el capital financiero globalista si el camino es el de la desintegración de la UE según como se resuelva la crisis de la UE, recordemos que este viene de ser recientemente derrotado en las elecciones de EUA (ya que su candidata era Clinton) y en el Brexit de Gran Bretaña.  Está claro que el globalismo financiero ha quedado debilitado aún más en EUA al perder ahora el poder ejecutivo, ya había perdido el poder legislativo y el poder judicial, y nunca fue dominante en el mercado interno ni en el pentágono. Aunque si lo sigue siendo en el mercado mundial. Pero la UE, como UE, sigue teniendo opciones más fuertes de articulación en el multipolarismo de los Brics, junto a China-Rusia-India-etc. Aunque también pueda ser tensionada desde un EUA que intenta fortalecerse desde su continentalismo.

Pero el capital financiero global no se quedara inmóvil en EUA, la Reserva Federal (FED) ya subió las tasas de interés días después del triunfo de Trump. La Fed considera que ahora es el momento para aumentar las tasas de interés, anunciando además tres aumentos para 2017 y proyectando otros tres, tanto en 2018 como en 2019. Recordemos como operaron los anuncios del presidente de la Fed, Ben Bernanke, en junio de 2013, sobre la decisión de aumentar las tasas del 0,25% al 2,5%, produciendo la primera gran corrida financiera global con una salida brutal de inversiones de las economías emergentes hacia posiciones expectantes. Hecho que produjo una ralentización de la economías emergentes del 5% al 1%, con China del 7,8% al 4%.

Muchos norteamericanos esperan el milagro económico de Trump, pero la verdad es que la Reserva Federal no estará bajo su control hasta la segunda mitad del año 2018, son los globalistas pro-Clinton quienes seguirán teniendo el control y un fuerte poder en la Fed, de poder fijar las tasas de interés. Por ello no sería extraño que el nuevo presidente, más temprano que tarde, haga el esfuerzo político de poner fuera de juego a la Reserva Federal, dejando en manos del Departamento del Tesoro sus funciones esenciales. De otra manera deberá esperar hasta la segunda mitad de 2018, que podría ya ser demasiado tarde.

La Junta de gobernadores de la Reserva Federal consta de siete asientos. Dos de ellos quedaron vacantes desde 2014, cuando Obama nombró dos gobernadores nuevos que fueron rechazados en el Senado dominado por los republicanos. Los cinco gobernadores en ejercicio todos son banqueros, de formación en economía o abogacía. El período de la presidenta, Janet Yellen termina el 3 de febrero de 2018 y el Vicepresidente Stanley Fisher podrá quedarse hasta el 2020. La costumbre es que ambos se retiren en 2018 y que Trump tenga la posibilidad de nombrar en tal caso, según afirma, a personas que expresen los intereses del sector empresarial industrial, comercial y agrícola.  Lo anterior implica que desde ahora hasta principios de 2018, la lucha entre el neoliberalismo financiero globalizado enfrentado con, el continentalismo financiero neoconservador y el nacionalismo industrialista norteamericano será intensa; y si los globalistas quieren causar un colapso financiero para debilitar a D.Trump, lo tendrán que realizar lo antes posible, durante el año 2017 o principios de 2018.

Está claro que conforme la Fed aumente la tasa de interés subirá la cantidad de dólares destinados al servicio de la deuda estadounidense que ya es de 14 billones de dólares. Los intereses serán la partida del presupuesto del Gobierno Federal que más rápidamente crecerá con la suba de la tasa de interés. Es obvio que los globalistas tienen un plan para debilitar a D.Trump y para que colapse la economía norteamericana, y lo vienen ejecutando desde que resultó ganador Trump en las elecciones del de noviembre de 2016 a partir de: los anuncios de que la Fed aumentaría la tasa de interés, de las movidas para que no llegue a los 270 electores en los veinte colegios electorales el 19 de diciembre de 2016, de las mediáticas movilizaciones de jóvenes en los grandes centros urbanos, a partir de la denuncia de la intromisión de hackers rusos, etc.

En el plano de la economía con el anuncio de un plan de fuertes incrementos en las tasas de interés tienden a provocar un colapso y harán lo imposible a través de las principales corporaciones-mediáticas  bajo su dominio de responsabilizar a Trump y sus apoyos económicos y políticos, pues, el colapso es un proceso y no un suceso.  El colapso/crack bancario implicaría sin duda procesos de ´bail-in´, un corralito bancario reduciendo o prácticamente eliminando el dinero-en-efectivo para así poder tener el control sobre la población entera a través de sus cuentas bancarias, hecho que afectaría de manera directa a todas personas bancarizadas.

El plan de los globalistas se orienta a acabar con el dólar como moneda internacional de referencia y este colapso limitaría fuertemente el peso del dólar en el mercado internacional.  De este modo el valor del nuevo dólar ya no sería controlado por la Reserva Federal, esta probablemente tendría que ceder este rol al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el dólar perdería mucho de su actual poder adquisitivo, mediante procesos de devaluación e inflación.

Mientras tanto D.Trump y sus apoyos, en el Continentalismo financiero neoconservador y en el nacionalismo industrialista, también necesitan aumentar la tasa de interés para atraer el crédito mundial, orientando el flujo de capital especulativo de la gran burbuja hacia EUA, y de la especulación a la producción, que incluye el regreso de las inversiones de ETN´s, para financiar su plan de reindustrializar EUA y reposicionarlo como potencia industrial mundial, con el objetivo de confrontar estratégicamente con los globalistas y con el multipolarismo industrialista Brics.

La pregunta es si los globalistas lograran construir la imputación de la responsabilidad de Trump y sus políticas, o si por el contrario el gran público podrá ver claramente que es la élite financiera globalista quien controla la mano que mece la cuna de la crisis. En tal caso el panorama incluso se abriría para una alternativa sistémica ….

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– Wim Dierckxsens, sociólogo-economista, de origen holandés, radicado en Costa Rica.

– Walter Formento, Sociólogo – UBA , profesor de la Universidad de la Plata

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