Últimas Noticias
Home / José Vicente Rangel / El fondo del abismo
vertidos

El fondo del abismo

1 Día tras día aumenta la impresión de que nos acercamos al abismo. Es la sensación que tiene buena parte de los venezolanos. Unos la exageran. Juegan con ese sentimiento para estimular salidas que no son tales. Salidas inconstitucionales. Que bloquean la aspiración de la mayoría de superar la actual crisis pacíficamente. En cambio, otros se dejan abatir por el pesimismo. El peligro consiste en que en ese ambiente letal que se está creando, estimulado por poderosos factores tanto a lo interno del país como en el ámbito internacional, fracasan los esfuerzos que se hacen para superar la actual situación. Para poner el acento en políticas positivas y desechar las negativas. Venezuela no es un caos. El país atraviesa una situación compleja. Nadie lo puede negar. Pero es inaceptable la versión apocalíptica que difunden los medios en el exterior, alimentados por la campaña que realiza sistemáticamente la oposición. Versión que persigue la ruptura del orden constitucional, la quiebra del sistema democrático y acabar con la soberanía del país. En cuanto a ese propósito, no cabe la menor duda. Es lo que ha ocurrido en otras naciones que terminaron asoladas por la violencia y prácticamente desintegradas.

2 Estamos bordeando a diario el abismo. Hay un esfuerzo heroico de las fuerzas patriotas para evitar la caída en él. Pero la presión que existe es abrumadora. Quienes empujan para que fatalmente colapse el país disponen de vastos recursos y no se observa en ellos algún propósito de rectificación. Obsesivamente, se trazaron el cometido de imponerse al costo que sea. Si hasta ahora no lo han logrado es porque las instituciones de la V República poseen una sorprendente solidez. En cualquier otro país -o en el nuestro en el pasado- se habrían desplomado hace tiempo. No obstante, han soportado golpes de Estado, sabotaje de la industria petrolera, guarimbas, terrorismo, guerra económica, insólitos ataques desde el exterior, conspiración permanente, y han podido sobrevivir. Una experiencia similar resulta difícil hallarla en otra parte o en otro momento histórico, sobre todo en lo que respecta a la estabilidad democrática y a los logros sociales. Mantener un nivel de desempleo bajo, construir viviendas para el pueblo, atender la salud de manera gratuita, al igual que la educación, alcanzar una altísima participación de la gente y desarrollar el poder comunal es algo que no tiene precedentes.

3 Sin embargo, no hay reconocimiento, sino desprecio, burla, manipulación. Porque lo que importa es acabar con esa realidad que no admite discusión, deformando lo que ocurre, silenciando la conspiración que existe y mintiendo descaradamente. Todo con el interés, ya inocultable, de empujarnos al fondo del abismo. Creando las condiciones para el zarpazo final. Que es lo que preparan. Lo que está en marcha. Ante lo cual hay que estar alertas. Vigilantes. No aceptar el falso lenguaje de los conjurados que dicen promover un cambio “democrático, cívico, constitucional” que resulta imposible. Porque el plan previsto -en proceso de ejecución- tiene todos los componentes de violencia, de fascismo, que caracteriza el comportamiento de la derecha cuando reacciona contra gobiernos democráticos, populares, de avanzada social. Importa mucho, en las actuales circunstancias, hablar claro. Alertar con contundencia.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*