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Доллары США в отделении банка OTP в Будапеште 23 ноября 2011 года. Курс доллара к корзине основных валют близок к шестимесячному максимуму после значительного роста на прошлой неделе, когда инвесторы принялись продавать евро. REUTERS/Laszlo Balogh

Dolar Today ataca el nuevo aumento salarial

Franco Vielma

Hagamos una advertencia: no son estos tiempos para ingenuidades económicas. No son tiempos para ceder al discurso impuesto por seudoespecialistas economistas tarifados que cada vez menos tienen el atrevimiento para darle credibilidad o asidero matemático a la gran estafa del dólar paralelo. Los tiempos en que la numerología cambiaria se componía de historietas más o menos creíbles han abierto paso a una abierta y desaforada guerra por la información, por la credibilidad, pues aunque la guerra informativa por el paralelo parezca una coyuntura en el teatro de operaciones económico, la batalla real se libra es en el escenario político.

A casi dos meses del cierre fronterizo y la caída de más del 90% de las operaciones en efectivo de compra y venta de monedas en Cúcuta, el mercado paralelo pasó a ser un mercado cautivo, aislado, sin vitalidad.

El precio del paralelo se estancó, teniendo altas y bajas pronunciadas, pero manteniendo niveles similares a los que tenía con relación al bolívar justo antes del “torniquete económico” en la frontera.

Durante semanas el peso ha fluctuado frente al dólar. El peso, cuya tasa está liberada, ha fluctuado durante las últimas ocho semanas en una franca devaluación, pues, viéndose decaídas muchas exportaciones colombianas (tanto por el TLC con EE.UU y también por la caída mundial del precio petrolero), Colombia ha estado devaluando su moneda de manera progresiva para obtener más pesos por sus exportaciones. El precio del dólar frente al bolívar en el mercado paralelo fluctuó durante estas semanas. El bolívar continuó devaluándose artificialmente si el peso se devaluaba frente al dólar. El absurdo se mantuvo en sube y baja, colocando al bolívar a la sombra del peso.

Por ser una caja negra, el volumen real de las operaciones cambiarias ha sido siempre un enigma. Las casas de cambio en Colombia no están interconectadas en un sistema transparente que ponga al relieve cuántos oferentes y cuántos compradores acuden al mercado paralelo.

No existe un sistema en línea confiable que permita calcular y referenciar los precios de las monedas en tiempo real, de manera abierta, transparente, como debería ser cualquier mercado o bolsa regida por la oferta y la demanda.

Y allí reside parte de la guerra informativa alrededor de las explicaciones al precio paralelo. Este es un “mercado” profundamente intervenido y manipulado por quienes se benefician de el, precisamente por la total ausencia de una “mano invisible”, el mercado paralelo es todo menos un mercado. Pocos se ufanan de explicar que el comportamiento de la oferta y la demanda en el mercado paralelo está fuertemente signada por la desinformación. Nadie (al menos fuera de las entrañas de esa mafia) conoce cuántos dólares se colocan allí, nadie sabe cuántos compran allí, nadie sabe qué exactamente rige el precio del bolívar frente al dólar y el peso.

Las fórmulas que en teoría rigen el precio del paralelo se basan en arbitrariedades impuestas por quienes rigen ese negocio (negocio y no mercado). No tienen otro referente, no hay otro lugar del mundo donde se apliquen tales fórmulas, son un tecnicismo sin sentido, únicamente creados para inflar el precio del dólar e inducir a la devaluación artificial del bolívar, acelerante del contrabando y de la destrucción de los sistemas de precios en la economía venezolana, generando la estampida especulativa. Las fórmulas del paralelo son la labia economicista para darle aparente seriedad a un robo articulado y a un arma de ataque económico.

El nuevo ataque Dolar Today

A solo 24 horas del anuncio del presidente Nicolás Maduro en materia salarial, Dolar Today expuso que cambiaría de “fórmula” para calcular lo que ellos llaman “el verdadero valor del bolívar frente al dólar”. ¿Coincidencia? Ya el solo hecho de que Dolar Today haga el anuncio en tan breve tiempo dice mucho.

Hagamos un breve recuento. Dolar Today ha insistido constantemente que dicha página no es un factor de cálculo en el precio del bolívar frente al dólar y el peso. Básicamente han afirmado que ellos solo publican la cifra resultante de “la oferta y la demanda” en las casas de cambio de Cúcuta. Luego de posicionarse como marcador, ahora, léase bien, ahora afirman tácitamente que son ellos quienes “calculan” el valor del dólar paralelo, lo que implica que tal cifra es luego replicada en el cartel de casas de cambio. A confesión de parte, relevo de pruebas. ¿En qué momento Dolar Today se erigió como factor decisor de las fórmulas de cálculo del paralelo, si supuestamente ellos solo publicaban las cifras que resultaban de la actividad cambiaria en Cúcuta?

Para cambiar la fórmula en el mercado paralelo habría que reconocer a los factores que componen ese “mercado”, por lo tanto, la decisión recae en esos actores. Nadie supo de alguna reunión pública entre los cambistas (3 mil casas de cambio) colombianos y Dolar Today. Nadie sabe cómo fue que se pusieron de acuerdo para hacer ese “cambio de fórmula”. Eso no se ha explicado, no se ha dicho, ya que lo más probable es que tal cosa nunca ocurrió. Parece ser que algunos factores muy poderosos en la sombra tomaron la decisión del cambio de fórmula. Así de simple. No hay economistas de la derecha venezolana que cuestionen esto, el silencio es sepulcral.

La fórmula ha sufrido un cambio expresado de la siguiente manera: el “dólar de calle” comprado y vendido en efectivo, dejará de ser la referencia para cálculos, pues ahora ésta se realizará de acuerdo al comportamiento de las transacciones electrónicas para la compra-venta de divisas. Ante la caída de las operaciones en efectivo luego del cierre fronterizo, estas operaciones electrónicas han ganado terreno, desconociéndose hasta ahora con exactitud el aumento del volumen en dichas transacciones.

Dolar Today utiliza un porcentaje variable que va desde 5% a 20% para reflejar estas comisiones, lo cual aparece explicado en su página web. “Esto es una manera de “ajustar” el precio a la realidad (de Cúcuta) para operaciones de transferencias. Hacer estos ajustes porcentuales es normal en la fórmula de Dolar Today, pero estamos conscientes que le restan transparencia al cálculo, ya que pone en nuestras manos la posibilidad de utilizar valores arbitrarios”, reconocen.

Desde el pasado lunes 19 de octubre, la fórmula ya no incluye comisiones ni porcentajes arbitrarios, dicen. “Vamos a utilizar los datos exactos que proveen las casas de cambio para operaciones de transferencia y la Tasa Representativa de Mercado (TRM) ajustada que calculan en Colombia para las casas de cambio vía índice SetFX. De esa manera, los datos en Dolar Today se van a poder calcular independientemente con información obtenida de otras fuentes”.

A solo horas del anuncio, el aumento fue de Bs. 70 en la devaluación del bolívar frente al dólar paralelo, alcanzando éste los casi 800 bolívares. ¿Estampida de compradores? ¿Corrieron a comprar quienes se benefician de ese “mercado” presumiendo que el cambio de fórmula inflará más todavía el precio del paralelo? No lo sabemos. No sabemos cuántas operaciones se realizaron, ni cuántos compraron, ni cuántos vendieron. Y ese es parte del meollo del asunto.

La cuestión es -volviendo a lo de la caja negra- que no existe un sistema transparente y confiable que indique el volumen de transacciones electrónicas. No hay información claramente proporcionada por las entidades bancarias que den cuenta del comportamiento de tales transacciones, su punto de origen, su punto de llegada, los oferentes de monedas, los compradores de monedas, los montos en transacciones, entre otras cuestiones. Esta información no está disponible, los cambistas no la ofrecen ni la van a ofrecer.

Ahora bien: a diferencia del “cambio de calle” en efectivo, que era el que supuestamente regía el precio del paralelo, las transacciones electrónicas sí pueden cuantificarse mediante la colaboración efectiva de las agencias bancarias en Colombia y en Venezuela, aunque muchas de estas operaciones sean también trianguladas vía bancos norteamericanos. Este seguimiento podría ser implementado por el Estado venezolano con varios propósitos; uno de ellos puede ser desmontar la farsa del paralelo y con esto exigir a Colombia asumir correctivos binacionales; otro objetivo concreto puede ser el de seguir la actividad de actores económicos venezolanos que podrían estar actuando de manera ilícita.

Volviendo al tema, coloquemos el ataque de Dolar Today precisamente como eso: como un ataque articulado a los sistemas de precios en la economía venezolana.

El aumento salarial, factor fundamental en la recuperación de la capacidad adquisitiva de las familias, solo es complementado y efectivo en el hecho económico real si este va acompañado con una disminución sustantiva en el costo de la vida. Esto último es imposible si los sistemas de precios continúan enrareciéndose al alza con la vorágine especulativa generada desde el precio inducido del dólar paralelo. Dicho de otra manera, Dolar Today pretende matar al nacer al nuevo aumento salarial.

El ataque contra tu bolsillo

El ataque a la moneda venezolana va contra el bolsillo de los venezolanos con la contundencia de un efecto cascada. La referenciación de precios de acuerdo al tipo de cambio paralelo genera distorsiones profundas en los sistemas de precios y en el abastecimiento. La especulación es inducida y practicada, desemboca en el salario real de la clase trabajadora. Pero por más que lo parezca, el ataque final no es contra el bolsillo, es contra la psiquis política de los venezolanos, pues, recalcamos, aunque este parece ser un teatro de operaciones económico, en realidad tiene un trasfondo político.

El móvil político de la guerra económica explica la “coincidencia” de que Dolar Today asumió ganarle la carrera al aumento salarial. La idea es desvanecer no solo la capacidad adquisitiva de la población que bien pudiera recuperarse parcialmente con el aumento salarial, la idea es también desvanecer la esperanza de la gente. La batalla tiene un componente electoral.

La guerra informativa alrededor de la guerra económica recae sobre el reconocimiento del dólar paralelo como factor medular de la coyuntura. Entender esto no es fácil. Entender el terreno que estamos pisando no es fácil.

Asumir la coyuntura recae en la conciencia política y económica de la población. El pueblo en su sabiduría debe elegir entre ceder al chantaje de la guerra o superarlo. Si el escenario es electoral, hay que asumirlo como tal. Quienes quieren la guerra y someternos con ella merecen un fulminante castigo.

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