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De Chile 1973 a Venezuela 2017 o cuando vuelan los pantalones…

Por Carlos Machado Villanueva

10/05/2017

Hay analistas de las causas del triunfo del cruento golpe militar de 1973 en Chile que sostienen que entre las causas que incidieron en la desmovilización de la población en defensa del gobierno del presidente Salvador Allende,  hay una que destaca, y esta es la situación de incertidumbre de los ciudadanos sobre la capacidad de su gobierno para poner fin al sabotaje y el caos propiciado por la extrema derecha chilena y que militares fascistas utilizaron como excusa, y que hoy la extrema derecha en Venezuela intenta repetir, ante lo cual el descuido puede deparar desagradables sorpresas.

Lo que han venido observando los ciudadanos venezolanos desde el hace algo más de un mes en las calles de pocos municipios clase media es el cada vez mayor escalamiento de la violencia tanto física como simbólica contra todo lo que para los llamados guarimberos les huela a chavismo, con el agravante de que en esa mira han incluido a las fuerzas del orden tanto policiales con militares; es público y notorio que cada vez son más los efectivos dados de baja en las escaramuzas callejeras de todos estos días.

Sería ingenuo desconocer que en estos momentos, y ante tan las dramática horas que viven las y los venezolanos, que los agentes de inteligencia de la CIA y del Mossad, que en Venezuela están presente por miles desde hace décadas, en particular los oficiales de la Fuerza Armada Bolivariana, estén siendo objeto de fortísimas presiones políticas y de todo tipo para que traicionen su juramento de respeto a la legitimidad de los poderes públicos constituidos actualmente.

En el caso Chileno, se le atribuye un efecto altamente desmoralizador y quebrantador de la unidad de criterio prevaleciente desde hacía más de 50 años en la Fuerza Armada chilena de respeto a la institucionalidad democrática de ese país, acciones mediáticas y también simbólicas de los manifestantes de la derechas chilena, en particular aquella cuando las mujeres de la clase media chilena, arrojaban prendas de vestir interior (pantaletas) a los efectivos encargados de contener las manifestaciones callejeras en los días y semanas previas al golpe pinochetista, buscando quebrar su moral.

Si ese seguimiento al que hemos aludido más arriba por parte de las autoridades de inteligencia del gobierno del presidente Nicolás Maduro, se viene cumpliendo rigurosamente, estas similares acciones (esta vez quitarse los pantalones ) de las manifestantes femeninas de la extrema derecha venezolanas contra los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, pudieran significar que su plan golpista entró en una fase decisiva.

Esta fase decisiva tendría que ver con que ya habrían logrado ganarse a un grupo de militares activos para otra aventura golpista contra la democracia venezolana, más aún si como ha anunciado al dirigencia de extrema derecha, desde hoy convocaran a nuevas manifestaciones callejeras con el rótulo de “marcha de las heces” y que consistirían en arrojar excremento humano a los efectivos de este cuerpo militar apostados en avenidas y calles en labores de contención.

De no ser así, también puede tratarse de que ya tienen  lista una operación mediática de simulación como las que ya han utilizado en otros países, incluso con recursos cinematográficos (actores incluidos)  como sucedió en Libia cuando hicieron creer a la población a través de imágenes televisivas que fuerzas militares insubordinadas contra el Gobierno del Coronel Gaddafi habían tomado la céntrica Plaza Verde de Trípoli,  cuando en realidad se trataba de una locación de utilerría construida en Qatar, lo que provocó la desmovilización del pueblo revolucionario,  que por confusión y resguardo de su vida se quedó en casa.

A acciones de este tipo había que añadir otra que la extrema derechas chilena utilizó contra el Gobierno de la Unidad Popular y que por lo visto les dio resultado, como fue el de acusarlo de armar grupos de choque con sus militantes para luego emplazar a los mandos militares a desarmar estos grupos,  so pena de ser sometidos a juicios una vez esta arribase al poder, por su supuesta complicidad con las autoridades derrocadas.

En Venezuela y desde que se inició esa nueva oleada de violencia golpista y terrorista de la extrema derecha, sus principales líderes mediáticos han venido posicionando que el Gobierno bolivariano utiliza fuerzas de choques de civiles armados, conocidos como “colectivos”, contra los “pacíficos” manifestantes de oposición.

Sólo cabe recordar a esta altura que como dice un refrán muy venezolano que “el picado de culebra cuando ve bejuco tiembla”.

 

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