Últimas Noticias
Home / Noticias / Comunicadores latinoamericanos contra modelo neoliberal

Comunicadores latinoamericanos contra modelo neoliberal

Por Yudith Díaz Gazán *

Quito (PL) El I Congreso Internacional Comunicación, Descolonización y Buen Vivir centró su atención en Ecuador en el reto histórico de Latinoamérica, de repensar la comunicación como una vía para dejar atrás el modelo neoliberal.

Reunidos en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), decenas de intelectuales y catedráticos del área coincidieron en buscar la concentración del espacio público y ofrecer atención a las identidades culturales en esta cita efectuada del 16 al 18 de septiembre.

Para Francisco Sierra, director de Ciespal, lo interesante de abordar la Comunicación para el Buen Vivir radica en reformular la mirada con visión cultural, nacional y popular, lo cual implicaría -a futuro- una política pública de desconcentración y democratización.

El científico social acentuó la necesidad de desarrollar una comunicación desde la visión regional.

Si perseguimos tal fin es preciso recurrir a la memoria que es cultura y futuro histórico, requisito básico para contribuir a la consolidación de los procesos de cambio, declaró el catedrático a Prensa Latina.

Sierra dijo que resulta importante comprender cómo la construcción de una comunicología contrahegemónica y participativa debe estar pensada en función de la consolidación de los procesos emancipatorios zonales.

Urgimos a generar espacios de debate para articular redes y sentido común, rescatar la memoria histórica e involucrar a la ciudadanía en los procesos de emancipación en América Latina, resaltó.

En ese sentido, puntualizó, la Ciespal y la Fundación Friedrich Ebert organizaron este Congreso para reflexionar desde y con la comunicación en torno a experiencias que se posicionan como respuestas alterativas a modelos sociales impuestos durante siglos para el occidente colonial.

También se buscó legitimar las narrativas emergentes a favor de horizontes descolonizados, e identificar, comprender y valorar las prácticas comunicativas en los territorios con enfoques de conocimiento antagónicos a modos hegemónicos, añadió.

Por medio de esa iniciativa, subrayó, se estimuló la edificación de espacios que faciliten la reflexión y el intercambio de conocimientos, experiencias y propuestas.

La idea permitió promover interpelaciones teóricas y prácticas capaces de rescatar e imaginar modelos de vida dignos, justos, inclusivos, diversos y armoniosos entre los seres humanos y la naturaleza, señaló.

El académico consideró que llegó el momento de reformular las bases epistémicas de la Comunicología en virtud de un proyecto histórico transmoderno, transoccidental, y articulado en, por, desde y para el Sur, atendiendo a la singularidad creativa de las culturas originarias.

Es imperativo -recalcó- convertir la comunicología en un campo de disputa de los imaginarios del cambio social; y el reto en consecuencia, es cimentar un espacio contrahegemónico pensado para el Buen Vivir y la restauración de utopías de futuro para la región.

Sobre la aplicación de la filosofía del Sumak Kawsay (Buen Vivir) de los pueblos originarios a la comunicación para existir armónicamente con la naturaleza, Sierra insistió que hay varios principios relacionados con la ecología de la información.

En declaraciones a Prensa Latina, Sierra alegó que la comunicación para el Buen Vivir implica aprender de los pueblos originarios, sin desconectarse de ese contexto, sino pensar el sistema como un entorno en función del escenario inmediato, natural, físico y territorial.

En segundo término, detalló, tener una visión integral y no fragmentada que es lo que introduce la modernidad; porque los pueblos originarios integran lo simbólico, real y físico.

Así como recuperar un modelo integrado que ya había defendido la teoría crítica latinoamericana de la comunicación; no hay comunicación para el desarrollo si no tenemos una visión integral.

Debemos hacer operativo el concepto de política pública en el desarrollo de la comunicación frente a un modelo colonial y modernizador acelerado que fragmenta y aplica una experiencia espacio-temporal que no es natural con la propia experiencia de vida, ultimó Sierra.

Pese a los avances legislativos en materia de comunicación en Ecuador y Argentina, que significan un gran proceso democratizador, Sierra profundizó que los países de la región tienen el desafío de cambiar los criterios.

Incluso, insistió, ver cómo se forman en las facultades los periodistas y comunicadores; cómo se concibe la práctica periodística; cómo se piensa a los medios y se considera la comunicación para el cambio social desde nuevas narrativas y contenidos.

Destacó que la conquista democrática en término de equilibrio de voces es más avanzada en Ecuador que, por ejemplo, el paradigma del modelo dominante de comunicación que es Estados Unidos.

De allí la necesidad de abrir el debate para caminar hacia la reformulación de las teorías tradicionales que han dominado la comunicación regional, agregó.

Sin embargo si bien Ecuador tiene su Ley Orgánica de Comunicación, Sierra considera que acerca del tema se ha avanzado poco desde el lado de la academia y la reflexión.

En Ciespal entendemos que esto es innovador en política pública, pero en comunicación, como han hecho otras ciencias sociales, debe repensarse sus categorías y visiones, manifestó.

El Congreso buscó además teorizar sobre la idea de Comunicación para el Buen Vivir sobre el paradigma para la descolonialidad y mantener una nueva agenda de investigación sobre los estudios latinoamericanos en comunicación, aseveró.

Es un reto para todos los comunicólogos en América Latina, aclaró, por lo cual el evento se enfocó en dar prioridad a las políticas públicas, objeto o motivo de reflexión entre académicos e investigadores.

Hay que aprender de la población qué es el Buen Vivir y cuáles son las formas de comunicación que ellos tienen, planteó Alfonso Gumucio, cineasta y periodista boliviano entrevistado en el programa Ecuador no para.

Complementó que los modelos hegemónicos de conocimiento no permiten que florezcan estas nociones de respeto a la naturaleza y armonía con el mundo, esencia del buen vivir.

Amparo Cadavid, decana de comunicación de la Corporación Universitaria Minuto de Dios de Colombia, matizó que el Buen Vivir es el reconocimiento de la diversidad no solo como expresión cultural sino como forma de pensamiento.

Ambos teóricos concordaron en que el Buen Vivir en la comunicación debe retomar el trabajo realizado en América Latina en los campos de la comunicación popular, alternativa, participativa y comunitaria.

El investigador boliviano Erick Torrico recalcó que en la región surgió una nueva mirada crítica de entender la comunicación y la sociedad: el pensamiento decolonial.

La guía civilizatoria instalada desde el llamado descubrimiento de América puso en opacidad otras formas de hacer y sentir propias de nuestros pueblo originales, continuó.

Los procesos de comunicación popular y participativa que han transitado desde los años 60 hasta la actualidad han sido un elemento interesante para mostrar esa otra posibilidad de la comunicación en todo el continente, concluyó.

 

*Corresponsal de Prensa Latina en Ecuador.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*