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Ángel Riera: Guerra psicológica contra Venezuela busca acabar con la idea-fuerza chavista de una revolución moral y pacífica

Tal parece que el pensamiento del desaparecido presidente Hugo Chávez es para las élites de poder imperialistas el dolor de cabeza más peligroso para su existencia, tanto como en su momento lo fue para el imperio británico el de Mahatma Ghandi.

Por Carlos Machado Villanueva

Caracas, 08 abr.- El especialista en opinión pública y comunicación, Ángel Riera, sostuvo este jueves que la intensa guerra psicológica dirigida a extinguir el apoyo moral a la revolución bolivariana y restaurar a la oposición derechista en el poder, exige re inocular en el imaginario popular que somos “el pueblo de hombres y mujeres invencibles que derrotó ya al imperio español”.

Podrán haber miles de (soldados) márines (estadounidenses), podrán matarnos, pero nunca vencernos. A los españoles les costó 60 años poder vencer al ejército Caribe de Guaicaipuro. Como lo dijo una vez Chávez, ‘somos hijos de gigantes’, eso es lo que tenemos que ver”, ello en cuanto a cómo se quiere borrar del imaginario colectivo este pasado de lucha y resistencia, dijo el también psiquiatra clínico.

Sus opiniones las vertió durante un conversatorio  sobre la Guerra de IV generación realizado por la Mesa Técnica de Medios Alternativos y Comunitarios y la empresa telefónica Cantv que sesiona en la sede principal de esta desde hace 8 años, cuando el desaparecido presidente Hugo Chávez giró instrucciones a la presidenta de esta empresa en ese entonces, Socorro Hernández, para que se brindase apoyo a la comunicación popular, en la que siempre creyó estratégicamente necesaria e impulsó decididamente.

Riera, se refirió además a la oportunidad que  hoy representa para la sociedad venezolana el fin del rentismo petrolero, acudiendo para ello a un cuento ruso de un pueblo al cual el rey ordenó matarle la única vaca que tenía para subsistir, viéndose entonces obligado a descubrir sus potencialidades productivas al encontrarse de pronto sin su único modo de sustento.

“Entonces, yo digo, hay que ‘matar’ esa vaca de la renta petrolera para poner a funcionar a los venezolanos”.

Riera indicó de entrada que la actual estrategia de guerra no convencional y/o de cuarta generación, cuenta en el caso de nuestro país, y otros atacados hoy por el imperialismo estadounidense, con un arma muy poderosa no existente antes.

Momento inédito

“Lo importante es que nosotros entendamos lo que está ocurriendo, porque resulta que estamos ante un nuevo fenómeno social. Es completamente inédito y es muy diferente a las épocas que nosotros hemos vivido (…); las nuevas generaciones no piensan como nosotros, piensan de manera completamente distinta”.

Riera sostuvo que ello es consecuencia de un trabajo de los laboratorios y agencias de manipulación mediática, incluidas las nada inocentes agencias publicitarias, sobre “la naturalización de ciertos antivalores”.

El culto a la muerte, de cosas que para nosotros eran impensables que ocurrieran en nuestra época y que  ahora están ocurriendo de manera viral (con la aparición de las llamadas redes sociales: Internet, facebok, instagram, twitter y otras).  Y eso se debe a unos estudios (realizados) que quiero comentar, para entender lo que está ocurriendo”.

Acotó en tal sentido que de lo que se trata es de salirle al paso a la matriz  de opinión  que intentan fortalecer estos centros de guerra mediática imperial, en cuanto a que las denuncias contra esta modalidad de guerra no convencional hechas por el presidente Nicolás Maduro insistentemente, al igual que por los presidentes Rafael Correa y Evo Morales, no tienen asidero en la realidad.

Y que se trata, agregó,  “de un invento de (Nicolás) Maduro, que es un invento lo de la guerra psicología; y que ésta la hace es el Gobierno, y resulta que esa es una doctrina completamente norteamericana”.

Señaló que uno de los artífices más connotados de las nuevas modalidades de guerra psicológica en tiempos de Internet es el ex agente de la CIA Willams Griad

El analista, aclaró que la llamada guerra de cuarta generación se diferencia de las anteriores guerras de la humanidad, comenzando con las libradas cuerpo a cuerpo, al hecho de que esta vez las armas más poderosas son los mensajes y su propiedad “intangible”, aunque con el mismo objetivo, “caotizar la paz” y la estabilidad de un país determinado, y explicó el porqué.

Recordó cómo las guerras contra Irak y Siria estuvieron precedidas de una intensa fase de operaciones de guerra psicológica, para lo cual se recurre al manejo de la situación del día a día de las personas, del estrés emocional de estas, y de la estructuración de mensajes, las  “balas”),  “percutidas” contra  la  conciencia de éstas, desestructurando tanto la unidad nacional como la unidad familiar en torno a cuál es la realidad de los hechos políticos y/o económicos en un momento determinado.

A grandes rasgos, para Riera de lo que se trata es de posicionar una serie de palabras, la mayoría de ellas catastróficas, en el imaginario popular, que lleve a la estructuración de pensamientos negativos en la población objetivo, a lo cual contribuyen igualmente el manejo del humor (hoy a través de los llamados memes digitales) y de los rumores lanzados por las redes sociales, estos últimos de una fuerza considerable dado el origen desconocido de la fuente generadora.

“Se hacen estudios a través de las redes sociales sobre las palabras más usadas” por las personas, más aún si estas reflejan estados de ánimos como miedo “a lo que vendrá”, incertidumbre, rabia, burla, odio, racismo, xenofobia (la supuesta nacionalidad colombiana del presidente Nicolás Maduro), frustración, descontento o molestia con la situación caótica generada.

En el caso de nuestro país, a través de la combinación de lo que definió como formas híbridas de guerra no convenciona: la guerra económica (escasez e inflación inducidas), el sabotaje eléctrico y la irrupción de un tipo de guerra  de súper bandas criminales, al estilo bacrim colombianas integradas por paramilitares,  contra la población como  se ha hecho cada vez más frecuente en los últimos días en Venezuela.

Ciertamente: Una amenaza inusual

Riera llamó la atención en este sentido sobre cómo los laboratorios de guerra imperialista han pretendido descalificar el ideario chavista, aun cuando este lo que propone es un cambio moral de las personas, de sus valores, para que haya una verdadera revolución, y mejor aún, de manera pacífica.

Algo que sin embargo no impidió que el presidente (Barack) Obama calificase a Venezuela como una amenaza extraordinaria e inusual para su seguridad en su decreto presidencial del 9 de marzo de 2015.

“¿Por qué somos un país peligroso? Resulta que sí hay una situación inusual. Recordemos que el héroe cubano José Martí lo dijo: ‘Para cambiar la sociedad hay que cambiar el espíritu de las personas’. ¿Qué planteaba Chávez? Hacer nuestra propia ciencia. Y hacer de Venezuela una potencia multipolar”.

Es por ello, agregó que “la gente buscó a (Hugo) Chávez porque lo buscaban personas que buscan cambiar el vacío (o desesperanza) existente”, en referencia al estado de pobreza atroz, corrupción, decadencia moral e ingobernabilidad prevalecientes para cuando el líder bolivariano insurge el 4 de febrero de 1992 contra el gobierno neoliberal y derechista del presidente adeco Carlos Andrés Pérez, para 6 años más tardes, en 1998,resultar electo presidente de modo abrumador.

Riera también le otorgó importancia crucial a la necesidad de cómo, a través de una bien pensada estrategia comunicacional, se puede recuperar en los actuales momentos lo que el desaparecido presidente Hugo Chávez llamó “el ardimiento” patrio, en referencia a ese supremo valor que debe existir en cada venezolano o venezolana como es el de la defensa de la patria, y contra el cual está dirigida la estrategia desestabilizadora de Estados Unidos y la oligarquía venezolana.

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